Esto no es un post dedicado a nuestro querido Andrés Montes, aunque bien podría serlo. En realidad es un artículo socio-cultural que explica que hay luz al final del túnel.

Todo comenzó hace poco, la oscuridad se cernió sobre mí, primero con una lesión grave y para colmo me dejó mi chica. Fue un duro golpe para mí, tuve que dejar el baloncesto durante mucho tiempo, no podía hacer nada... ni mi querido atleti me acompañaba. Después parecía que el túnel terminaba, unas vacaciones en Valencia que me vinieron bastante bien, y después fiestas y mas fiestas. Y pasó lo de siempre. Tonteo con chica, y chica me acaba gustando. Y se fué. Seguí sumido en mi oscuridad, intentado recuperar a mi chica. Y me quedó claro que no quería nada más de lo que tuvimos conmigo. Seguí con mi oscuridad. Y ésto llegó. Me metí al equipo de mi instituto, y también entrenaban chicas (entrenamos todos juntos). Y bueno, que quereis que os diga. Me llevo de puta madre con ella, y.... eso. Parece que hay luz al final del tunel. Además he recuperado mis 20 puntos-10 rebotes por partido. Soy feliz. Quizas por poco así que aprovecho.